9 de octubre de 2014

Sobreviviendo ante tanta fealdad

Cuando la realidad te supera, cuando la fealdad, la violencia, la injusticia, el choriceo, la impostura, la falsedad, el despropósito, la superficialidad, la incoherencia, la vulgaridad, el fanatismo, el extremismo, la indecencia, la brutalidad, la deslealtad, la falta de honestidad, de nobleza... y tantos otros apelativos están a la orden del día... 

A dónde agarrarse, dónde mirar, dónde buscar y escarbar un poco de belleza, un poco de sencillez y sensibilidad, de entereza, sinceridad, de enojo, de desacuerdo, de brillo, de esperanza, de hermandad.. 

A dónde mirar, escuchar, oler, sentir.. en dónde? 
Cómo volver a creer en el ser humano, en su capacidad de generar belleza, sosiego, convivencia...

Volver a recuperar valores olvidados, valores vitales, esenciales, simples pero contundentes..: compartir, observar, respirar, sentir, amar...
Volver a recuperar el contacto con la naturaleza
Volver a creer en lo que haces, y en su valor para gestar el cambio
Volver a coger la vida de la mano y decir venga va, todo esto es un "momento", es el final de una mala pesadilla, el humano tiene esperanza...